Relatos desencadenados 2014-2015
Otra semana de pintar monas la 23 del ReC, aquí la mía, un poquito tuneada, ya con más calma, je je.
Desnudo
Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón: el columpio amarillo y verde, la confitería, el castaño en la bocacalle que daba al río, el puente, el inicio del sendero, la fuente en el desvío y la verja con la inscripción en letras doradas que le marcaban el camino de vuelta a la residencia.
Pero aquella mañana olvidó los pantalones en casa de Maruja.
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Imagen de Bruno Figueiredo |
Desnudo
Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón: el columpio amarillo y verde, la confitería, el castaño en la bocacalle que daba al río, el puente, el inicio del sendero, la fuente en el desvío y la verja con la inscripción en letras doradas que le marcaban el camino de vuelta a la residencia.
Pero aquella mañana olvidó los pantalones en casa de Maruja.
Me gustó mucho que tuviese que tener un plano para volver, que se olvidase de los pantalones, pero que no se olvidase (ni de lejos) de Maruja. Muy tierno.
ResponderEliminarMaruja es mucha Maruja, te digo, je je.
EliminarBesos Luisa.
Muy bonito, Miguel. Suerte para la próxima.
ResponderEliminarGracias, Lidia, igualmente.
EliminarLa situación que nos pintas nos hace ver como el amor a cualquier edad es el motor que nos impulsa y nos da la vida, lo demás no tiene importancia. Con o sin pantalones el estuvo en casa de Maruja que es lo mas importante.
ResponderEliminarUn saludo Miguel.
Puri
Ya lo creo.
EliminarBesos, Puri.
Jo, osito, como molas....vamos a tener que hablar muy seriamente con los del Rec. Besos salamandrosos.
ResponderEliminarNah.
EliminarHe de decir que la versión publicada está tuneada sobre lo que envié (con tan poco tiempo no da mucho para pensar y pulir). Parece mentira como cambia una historia con una palabra más y una menos, je je.
Besos y abrazos de oso.
Qué bonito, qué tierno, y un poco triste, también. Me gusta mucho, Miguel. Un beso.
ResponderEliminarPues sí, pero me gusta que pese a las dificultades, sea capaz de encontrar su camino, bueno al menos hasta hoy, je je.
EliminarBesos, Luisa.
Mal andaba el pobre en paños menores, jejeje. Qué imaginación la tuya!!, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Es que llega un momento en que no se puede estar en todo, je je.
EliminarBesotes Nani.
Pues a mí me gusta más que el que ganó. Tierno y divertido a la vez.
ResponderEliminarBesos
Gracias Anita. He de decir que la versión original era bastante más insulsa. Por qué será que se nos ocurren las buenas ideas cuando ya no pensamos, je je.
EliminarBesos.
Ostras, qué bueno.
ResponderEliminarEsos pantalones del final me han encantado. Te ha salido un micro muy divertido y tierno, lo que no es nada fácil.
Enhorabuena y besotes.
Gracias Towy, la da el punto, si no quedaba muy triste, je je.
EliminarBesos.
Qué tierno y divertido, Miguel. Me ha encantado. A mí también me surgen las mejores ideas para mejorar los micros una vez que ya los he mandado. Bueno, igual en una de esas logro mejorarlos antes de darle al botón ;). Buena apuesta. A ver que nos depara la lavadora...
ResponderEliminarMil besos
A que sí, maldita sea.
EliminarBuah! Tengo un pollo montado con la lavadora, je je, ya verás, ya.
Besos mil.
Pues me ganas hasta cuando te pones tierno. No hay palo que no sepas tocar y en el que yo no te disfrute. Seguro que el original era igual de bueno. Un abrazo, Miguelón :)
ResponderEliminarJe je, ya te digo que no, la historia ganó todo cuando metí al viejo en casa de Maruja.
EliminarAbrazos, Juan Antonio. Mucha suerte para el lunes.
Me gusta Miguel!!
ResponderEliminares de esos que te llenan de ternura, por Maruja, por el plano, por la residencia... que perfila un personaje con un corazón grande y una cabeza un poco perdida...
Un besazo y gracias mil por seguir acudiendo a la cita en mi blog. GRACIAS.
Gracias a ti por mantenerla, siempre es un placer pasear por tu jardín.
EliminarBesos, Laura.