Viernes creativo: escribe una historia
Las fotografías de Aëla Labbé son sencillas, pero inquietantes. Como la de esta pareja: hay algo en ella que me perturba. Será que es viernes trece.
Yo quería uno de esos que dan criaturitas de dos, tres años, como máximo; que se quedan así, chiquitos y adorables, por siempre. En lugar de eso me han florecido un par de adolescentes, desabridos e insolentes. Es tan difícil distinguir unos de otros cuando los siembras.
Encima, me han salido teleadictos y han interpretado el vínculo que los une enamorándose perdidamente. Ahora me toca explicarles que aunque cuelguen de diferentes ramas, salen del mismo tronco, y hablarles de consanguinidades y esas cosas.
Maldita biotecnología y malditos cultivos transgénicos. Cuanto más sencillo era todo, cuando de esto se encargaba Mendel.








